MEDINA Y BARROS DOS NUEVOS REFUERZOS PARA LA PRIMEREA LÍNEA VERDE

Los “bisontes” apuntalan su primera línea

Con la frase “NO SCRUM, NO WIN”, “SIN MELÉ NO HAY TRIUNFO”, esta “coletilla” muy usada en el rugby, y más aún en las filas del Independiente Rugby Club, es una verdad como un templo, vemos como el rugby cada día es más rápido, se juego con más dinamismo y cada vez se tiende a un juego más abierto, pero también es muy cierto, que hasta los conjuntos más grandes, apuntalan sus equipos comenzando por la primera línea.

Esos “gordos”, grandes, fuertes y sufridores, a los que casi no se les ve, ni se les menciona durante los partidos, pero que son los que hacen un trabajo duro, áspero, y poco reconocido, pero que cuando se juntan en la melé a la orden del árbitro, “crouch, bind, set”, forman para obtener algo más que la pelota, es el dominio psicológico del rival, donde se empiezan a construir las victorias y las derrotas de cualquier partido y que casi siempre pasas inadvertido para el espectador.

Es el rugby en esencia, el cuerpo a cuerpo, soportar la energía y la potencia de la melé rival, la obtención clara de la pelota para el juego de ataque y la presión en defensa para que el contrario no obtenga una buena posición para jugar desde la estática.

Son grandes, fuertes, a veces gordos, normalmente serios, y siempre con un gesto de sufrimiento en sus caras durante los partidos.

Es un puesto muy concreto, para especialistas, que tienen que estar muy bien preparados físicamente, es el único puesto en el que existen tres cambios que no afectan al resto del movimiento del banquillo, normalmente llegan tarde a las primeras plantillas, a una edad más avanzada que el resto de los puestos, ya que la experiencia, lo trucos y la habilidad en esa jugada se adquiere después de muchos años de experiencia.

Para los “verdes” es una jugada especial, que se trabaja mucho y con mucho mimo en los entrenamientos, y que es fundamental dentro de su esquema de juego.

En esta ocasión son dos jugadores de la región de Tucumán, los que se incorporan a la disciplina de los de San Román, Carlos Barros, de 28 años, con 123 kilos y 1.84 de altura, juega de pilar derecho, aunque puede hacerlo en los otros dos puestos de la primera línea, Argentino, de la región de Tucuman, su club de origen Cardenales RC, viene de jugar en Nueva Zelanda, en el Waitakere, habiendo entrado en la Pre Selección de Auckland para jugar la liga neocelandesa.

Le acompaña en esta aventura su compañero de equipo y de periplo neocelandés, Rubén Medina, de 30 años, con 117 kilos y 1.82 de altura, juega de pilar izquierdo, al igual que Barros tucumano, Argentina, y también viene de jugar en Nueva Zelanda en el conjunto de Waitakere.

Dos buenos refuerzos que acompañarán a Dominguez y al “Indio” González, esta temporada, que será muy atractiva, ilusionante y competitiva, y en la que los abonados y aficionados “verdes” seguirán coreando su grito de guerra “A la melé, a la melé”, cada vez que los suyos formen en esta jugada.

 

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